• (1) 2456181
  • comunicaciones@sjrcolombia.org

Archivo de autores

Conmemoración Semana por la Paz en Buenaventura

Semana por la PazBuenaventura, Valle del Cauca. Septiembre 25 de 2017. El Distrito de Buenaventura se unió al trigésimo aniversario de la Semana por la Paz celebrada en Colombia la segunda semana del mes de septiembre.

El propósito de ésta conmemoración fue motivar a los y las ciudadanas, niños, niñas, adolescentes y jóvenes colombianos a participar de manera activa y reflexiva en temas de paz, derechos humanos y étnicos, reparación a víctimas, mitigación de las violencias, y participación de la mujer, realizando acciones de cara a la reconciliación en escenarios educativos y en la comunidad en general.

De ésta manera, en la ciudad de Buenaventura se conmemoró la Semana por la Paz entre los días 10 y 17 de septiembre en articulación con Pastoral Social, la Diócesis de Buenaventura, la Fundación Vida Digna, Rostros Urbanos, Rostros y Huellas, la Fundación Futuro Mejor y el Servicio Jesuita a Refugiados – Colombia, quienes por medio de distintas actividades pedagógicas, culturales, simbólicas, artísticas y teatrales, logran sensibilizar, socializar e involucrar a la comunidad Bonaverense en el importante momento histórico que vive la nación.

Fue así como el SJR Colombia aportó en la actividad de la Semana por la Paz en el marco de su acompañamiento a las instituciones educativas en el sector rural de Buenaventura desde el área de Prevención en el corregimiento de La Delfina con la participación de la ciudadanía y las Instituciones Educativas Nachasin (Comunidad Indígena Nasa) y La Gran Colombia (Comunidad Afrodescendiente).

Entre las actividades desarrolladas en este día se destacan la presentación del Grupo de Teatro por la Paz (Guasá) quiénes estuvieron a cargo de mostrar las situaciones de violencia que se han presentado en el Pacífico colombiano, así mismo, se efectuó por cuenta de miembros del Comité del Paro Cívico de Buenaventura un conversatorio para mostrar los acuerdos a los que se llegó luego del paro del pasado mes de julio. Y finalmente el SJR Colombia promovió un ejercicio de reflexión en la que participaron niños, niñas, adolescentes y jóvenes sobre paz territorial.

Servicio Jesuita a Refugiados Colombia

Liderazgo juvenil: Herramienta efectiva para construir la paz y la reconciliación

Cúcuta, Norte de Santander. Septiembre 20 de 2017. El Servicio Jesuita a Refugiados – Colombia en Norte de Santander y la Fundación Juvenil Quinta con Quinta Crew realizaron el primer curso taller de liderazgo ignaciano con jóvenes de diversos barrios de la ciudad de Cúcuta que hacen parte del proceso “Promotores Juveniles”. El encuentro contó con la participación de 25 jóvenes líderes que hacen parte de colectivos como: Tercera Raza, Casa de Espiritualidad el Alfarero y colegios Fe y Alegría de los barrios la Pastora y Atalaya.  Foto: SJR Colombia - Norte de Santander.

El eje trabajado a partir del liderazgo ignaciano, estuvo enmarcado en las cuatro características de la educación en la Compañía de Jesús: Conscientes, Competentes, Compasivos y Comprometidos. Se reconocieron líderes conscientes por el hecho de vivir intensamente su condición juvenil de una manera sana y proactiva en medio de contextos de violencia urbana presentes en sus barrios e instituciones educativas. La característica de competentes estuvo marcada por la capacidad de hacer un análisis profundo de la realidad de su ciudad y el área metropolitana a la cual pertenecen. A partir de relatos, cuentos e historias de barrio, fueron construyendo las narrativas que identifican un lugar y que son fundamentales para transformar la cultura de violencia e ilegalidad a la que diariamente están acostumbrados.

Foto: SJR Colombia - Norte de Santander.De igual manera, en el manejo de sus propias emociones, manifestaron ese ser compasivos que los convierte en seres “sentipensantes” con capacidad de sentir las necesidades del otro como propias. Fue un espacio interesante para reconocer la fuerza de las emociones y la importancia de la inteligencia emocional al momento de transformar sus conflictos. Finalmente, en el último día del curso, vivieron el compromiso como uno de los retos más grande de un liderazgo que construye paz y reconciliación. Para esto, tuvieron la oportunidad de pensarse y apropiar el trabajo en red a través de acciones en equipo, diálogo y consensos. Fruto de este compromiso se concretó en la planeación del 9 de septiembre, Día nacional de los Derechos y Humanos, y en la proyección de acciones a favor de la paz y la reconciliación en sus propios contextos. Es un volver a sus realidades, pero desde la creatividad del liderazgo y el trabajo con otros jóvenes.

Foto: SJR Colombia en Norte de SantanderEl curso taller al igual que otras acciones de formación, participación y compromiso que se vienen llevando con los Promotores juveniles, hacen parte del Proceso “Del 9 al 9” que lidera el SJR Colombia en Norte de Santander y el proyecto De Norte Bravos Hijos, liderado por la Quinta con Quinta desde ya hace varios años, y que en esta versión llevará el lema de “Herederos de Paz”. De esta manera, se integran los dos procesos y se continúa de manera articulada aportando a la paz desde la fuerza de un liderazgo juvenil que se convierte en la herramienta eficaz en la transformación de los odios por amores, en un lugar donde somos mucho más que fronteras. “Somos puentes de hospitalidad». 

Servicio Jesuita a Refugiados Colombia

Jóvenes moviendo fronteras por la hospitalidad

Cúcuta, Norte de Santander. Septiembre 18 de 2017.

La constante crisis en la frontera colombo venezolana y la migración de venezolanos hacia Colombia por la ciudad de Cúcuta siguen incentivando en los jóvenes la generación de acciones de hospitalidad. Jóvenes por la hopitalidad.30.08.17 por Paola Buendia

En este contexto, el empoderamiento y liderazgo de los jóvenes es fundamental dada su fuerza creativa y la capacidad que tienen de transformar entornos. Es por eso, que el Servicio Jesuita a Refugiados – Colombia en Norte de Santander y la Fundación Quinta con Quinta Crew se comprometieron con esta coyuntura y aportaron desde la iniciativa “Jóvenes por la hospitalidad, moviendo fronteras” como resultado de la apuesta de reconciliación promovida desde el Proceso “Del 9 al 9”.

El Proceso “Del 9 al 9” en la región se ha enfocado en la formación en culturas de paz y reconciliación a jóvenes de diversas organizaciones y grupos juveniles. Es así como muestra de su empoderamiento con el Proceso “Del 9 al 9” veinticinco de los promotores juveniles han reconociendo el sentido de la hospitalidad, asumiendo el compromiso y tomando la iniciativa de realizar una acción ante la problemática.

La iniciativa de “Jóvenes por la hospitalidad, moviendo fronteras”, tuvo como propósito aportar a la situación que vive actualmente el departamento por la crisis fronteriza al permitir el encuentro a través del arte y demostrando la acogida al otro como un acto que le aporta a la paz.

Es por ello, que se tomaron tres puntos estratégicos en donde se pudo evidenciar la situación de los migrantes venezolanos, uno fue el centro de migraciones, el otro el Puente Internacional Simón Bolívar y finalmente el terminal de transporte de la ciudad de Cúcuta. En esta experiencia los jóvenes realizaron una acción colectiva con la entrega de 200 “mochilas por la hospitalidad”, el espacio de interacción entre los promotores juveniles y los venezolanos permitió resaltar que cada persona tiene un nombre, una historia que promueven la dignidad de cada ser humano por encima de cualquier situación personal o política.

Los jóvenes reconocieron que el acto hospitalario realizado en cada encuentro los acercó a las problemáticas de los venezolanos, sintiendo como propia la realidad que atraviesa el país.

Espacios como este propician que semillas de hospitalidad y solidaridad crezcan en el corazón de cada joven que participa y se deja tocar por las diversas historias que pueden escuchar y observar, y esto permite motivar a más personas para que extiendan su mano solidaria a aquellas que se encuentra en situación de vulnerabilidad.

Servicio Jesuita a Refugiados Colombia

Semana de la Juventud en Barrancabermeja. Por la vida, el amor y la paz!

“Lo jóvenes pueden construir lo que el mundo necesita, la paz” Leidy Guevara Jóvenes

Constructores de Paz.

Foto: Santiago Dussan, comunicaciones regional Magdalena Medio – SJR Colombia en el marco de las actividades de la Semana por la Paz en el municipio de Barrancabermeja

Barrancabermeja, Santander. Agosto 29 de 2017.

Con actividades de formación, deportivas y culturales se celebró en la comuna 7 del municipio de Barrancabermeja una semana cuyos protagonistas fueron los jóvenes.

Reconociendo el papel definitivo de las juventudes en tiempos de construcción de paz y reconciliación, la Semana de la Juventud, se convirtió en plataforma para poner en el centro sus propuestas, reflexiones y necesidades, pero también para promover su participación activa como actores transformadores de su territorio.

El inicio de la Semana, tuvo lugar el viernes 11 de agosto en un espacio de diálogo a cargo del grupo Jóvenes Constructores de Paz para conversar frente acciones de reconciliación así como la participación en la implementación de los acuerdos, haciendo un llamado a construir desde la diferencia, promover la colectividad, la creatividad, el tejido de memorias e identidades ubicando la participación desde acciones individuales y familiares que impactan de manera positiva el tejido social.

El lunes 14 de agosto, se realizó el conversatorio: “Implementación de los acuerdos de paz, retos y desafíos, una mirada desde los jóvenes”, en el que participó la Instittución Educativa Ciudadela Educativa del Magdalena Medio, el Programa Desarrollo y Paz del Magdalena Medio, Juventud Rebelde de Marcha Patriótica, Unipaz, la Escuela de Formación Popular Sandra Rondón Pinto, Movimiento identidad estudiantil del Congreso de los Pueblos y la Organización Femenina Popular. Se planeó la necesidad urgente de la salida de los jóvenes de la orillas de la guerra, de la importancia de fortalecer las redes juveniles en la región, promover movimientos estudiantiles y nuevos modelos de educación de cara a la construcción paz, de una juventud que genera acciones rebeldes desde el amor y que defienden sus cuerpos como territorios que no permiten ser amenazados por los flagelos de la guerra, así como la necesidad de heredar nuevas acciones desde la reconciliación y la esperanza.

El miércoles 16 de agosto, se realizó el lanzamiento de la campaña: “Cuida tu cuerpo, métele ritmo”, para promover acciones de autocuidado con el cuerpo para reconocerlo como territorio con memorias, que no se lastima, se valora y se vive como decisión permanente. Durante la actividad se realizaron dos jornadas de rumba terapia en la I. E. Ciudadela Educativa Magdalena Medio, para promover desde el deporte y la rumba sana prácticas para recorrer esos cuerpos de manera amigable.

Por su parte, la proyección de la película “Mateo”, grabada con jóvenes de la comuna 7, dio lugar a un espacio de discusión, a un chocolate para compartir y a seguir promoviendo los espacios de diálogo y encuentro.

El cierre de la Semana de la Juventud, recordó el papel del arte en la construcción de esperanza, de nuevos códigos de relación, de lo que nos permite la creatividad, de la importancia de la música y de la danza en la reconstrucción del tejido para recuperar la confianza, el amor y recorrer el territorio con una propuesta joven y autentica que nos llama a la felicidad, a la libertad y a una paz dinámica.

Servicio Jesuita a Refugiados Colombia

Historias que Tejen Sueños: Nemecia Sampayo Pérez

La señora Nemecia de 54 años nació en Majagual, Sucre, pero fue bautizada y registrada en Magangué, Bolívar. Reside en el municipio de San Pablo, Bolívar, donde, en los últimos diez años, ha empezado a construir su proyecto de vida en torno al campo. Ahora se ha propuesto certificar su finca para que su cacao sea comercializado en mercados a los que, debido a las condiciones de su municipio, no ha podido acceder. El testimonio de la señora Nemecia es una muestra del empoderamiento de las mujeres en las zonas rurales. Foto: equipo regional Magdalena Medio - SJR Colombia.

Mi nombre es Nemecia Sampayo y vivo en San Pablo. Llegué al pueblo con mi abuela cuando tenía seis años. Me acuerdo que a veces visitaba fincas con un tío, pero el resto del tiempo me la pasaba por acá. Ahora es muy distinto porque prácticamente me la paso en mi finca que queda en una vereda que se llama Bodega San Juan y solo vengo de vez en cuando al pueblo, por ejemplo, cuando hay una urgencia ¡Como da de vueltas la vida!

Mi esposo Alonso es profesor de agropecuaria en un colegio de acá y le va muy bien. Yo creo que es porque le gusta mucho el campo y la enseñanza. Aunque él nunca me ha negado nada, sino por el contrario me da lo que le pido, yo quería tener mi platica para no tener que estar pida y pida. Ahí fue cuando empecé a vender por catálogo: ropa, implementos de aseo, utensilios de concina y muchas cosas más. Esto me gustó al principio, pero luego cuando iba a cobrar la gente me recibía de mala gana o no me pagaba y eso me fue enfermando, me daban dolores de cabeza muy fuertes y un estrés que no me dejaba salir de la casa.

Fue para esa época que Alonso llegó y me dijo que hiciera otras cosas, que empezara a estar pendiente de un proyecto de cacao en el que se había metido porque a veces no tenía tiempo de ir hasta Bodega. Yo iba de vez en cuando y me sentía bien en el campo, pero no me gustaba quedarme mucho porque tenía miedo. Eso fue en el tiempo en el que entraron los paramilitares al pueblo. Fue cuando más hicieron daño, preciso en el año 2005 salió el proyecto del cacao. Entonces yo me iba a la finca y estaba tranquila, pero luego me ponía a pensar que de pronto estando tan solos y tan alejados del pueblo nos podían hacer algo y me devolvía corriendo para no estar sola.

Afortunadamente después de que pasa la tormenta viene la calma. Empecé a ir más seguido a la vereda y me di cuenta que la plata que le invertía Alonso a esa finca no se le veía porque los animales se comían todo y porque pagar obreros es muy caro. Al final, de un día para otro, decidí venirme de manera permanente y empezar a trabajar la finca. Con el cultivo de cacao fue muy difícil porque antes habían sembrado coca y las fumigaciones fueron esterilizando la tierra, entonces no crecía nada y, además, tampoco recibíamos asistencia técnica y muchas planticas de esas se murieron.

Luego llegó el Servicio Jesuita a Refugiados con menos plantas, pero con mucho más apoyo. Los técnicos venían acá muy seguido y nos hacían visitas a las fincas en las que nos decían: ‘el hueco es de tanto por tanto, se le hecha esto y esto’. Le iban explicando a uno. También nos hicieron talleres con algunas personas de las veredas en los que aprendimos a hacer abonos orgánicos como Caldo Súper 4 o Compostaje y eso nos ha ayudado muchísimo porque, además de que las plantas crecen, hemos ayudado a que la tierra ya no sea tan estéril. Yo por allí abajo tengo un pedacito de tierra en el que echo las cascaras del cacao y cal y hago abono.

Hace poco un amigo de mi adolescencia vino a la finca, me empezó a hablar de certificar la finca y empecé a averiguar. Me contaron que eso servía para que mi cacao lo pudieran vender en mercados fuera de San Pablo y eso me llamó mucho la atención, porque yo a veces bajo a vender en el Mercado Campesino del pueblo, pero a la gente no le gusta apoyar al campesino, prefieren ir a comprar al supermercado chocolate que venga en un empaque bonito y ni siquiera piensan la cantidad de químicos que tiene eso.

Ahora último he aprendido, también, muchas cosas que me sirven para cuidar mi finca. El Servicio Jesuita a Refugiados nos ha explicado que es importante cuidar el medio ambiente, que hay que proteger las fuentes hídricas para poder seguir teniendo agua en la misma cantidad e igual de pura como nos llega, que no hay que quemar y que, si es posible, hay que sembrar árboles. También para nuestra salud es bueno guardar en una bodega todas las herramientas y productos que usamos en los cultivos. Porque yo no sabía, por ejemplo, la vaina de los venenos de los canecos y uno los medio enjuagaba, los cogía para beber agua y ahora los perforamos, los lavamos y los metemos en una caseta para luego reciclarlos.

Yo estoy muy feliz en mi finca y pienso quedarme acá el otro siglo de vida que me queda para seguir aprendiendo. A mí me gusta mucho criar animalitos, perros, gatos, gallinas, patos y mis dos caballos. Además mi salud acá es muy buena porque todo lo que como es natural y si me enfermo en algún momento, tengo un montón de hierbas medicinales que me ayudan más que los medicamentos que siempre me receta el médico de San Pablo cuando me atiende.

 

Testimonio recopilado por el equipo regional en Magdalena Medio del SJR Colombia

 

Servicio Jesuita a Refugiados Colombia

El mercado campesino popular de mujeres Tejiendo territorio

Barrancabermeja, Santander. Jueves 24 de agosto de 2017. El equipo regional Magdalena Medio del Servicio Jesuita a Refugiados – Colombia y la organización femenina popular (OFP) realizaron el segundo mercado campesino de mujeres de este año, el cual tuvo como objetivo generar alternativas económicas para las pequeñas productoras urbanas y rurales, recuperando tejido social y generando conciencia en la población participante, tanto productores como consumidores con respecto a la problemática territorial y económica, y al mismo tiempo plantear soluciones viables que contribuyan al mejoramiento en la calidad de vida en la región. Foto: comunicaciones regional Magdalena Medio - SJR Colombia.

De 6 am a 3 pm el barrio Santander fue testigo y participe de este espacio de convivencia. El baile, la música y el teatro acompañaron sonrisas y despertaron sentimientos adormecidos de manos trabajadoras, mientras deliciosos olores cautivaron a los asistentes a deleitar cada uno de los alimentos y abrieron camino a sabores traducidos en alegría.

Artículos de toda clase, desde los más frescos vegetales hasta las más elaboradas artesanías fueron desapareciendo de sus estantes paulatinamente. Una calle fue el escenario de este esperanzador encuentro, las carpas y los tablones formalizan el espacio, donde distintas culturas y generaciones gestaron bases en la conciencia local desde la humildad y el entusiasmo.

Servicio Jesuita a Refugiados Colombia

Soacha La Última Frontera de la Acción Humanitaria

Foto: portada publicación,El Servicio Jesuita a Refugiados y la Compañía de Jesús en Colombia presentan la publicación: “La ciudad: la última frontera para la acción humanitaria”. Este documento muestra una aproximación a la situación de Altos de la Florida (Soacha, Cundinamarca, Colombia) como el primer resultado de un trabajo de investigación que analiza la contribución de la acción humanitaria ante la situación de desprotección de las comunidades vulnerables en asentamientos informales urbanos.

Tras este análisis se percibe que la situación de desprotección de las comunidades vulnerables en asentamientos informales urbanos es producida por las características y las causas de la fragilidad en contextos urbanos. Especialmente el estudio enfatiza la importancia de la problemática de la violencia que, en las últimas décadas, ha adquirido una dimensión urbana, provocando que desde 2013 se considere a la violencia urbana como el problema humanitario más grave en América Latina. El texto destaca la importancia de asistir y proteger a las víctimas de fenómenos como el desplazamiento forzado intraurbano (DFI), que se produce de manera invisible debido al accionar de actores armados ilegales en las principales ciudades colombianas.

La publicación introduce un mirada basada en la protección y la resiliencia como elementos claves de la acción humanitaria actual para disminuir la situación de desprotección de estas comunidades en estos escenarios urbanos. En este sentido, se propone un enfoque de protección centrado en la reducción de vulnerabilidades y el aumento de capacidades, lo que se equipararía a la creación de resiliencia y ésta entendida, al mismo tiempo, como una estrategia de protección en sí misma.

Este trabajo de investigación se realiza conjuntamente entre el investigador Pablo Cortés Ferrández de la Universidad de Deusto (España) con el Servicio Jesuita a Refugiados para América Latina y el Caribe (SJR-LAC), el Servicio Jesuita a Refugiados en Colombia, específicamente desde su oficina en Soacha, así como la Compañía de Jesús – Provincia Colombiana. Además, este estudio se enmarca en el proyecto Preparedness and Resilience to address Urban Vulnerability (PRUV) 2016-2019 que recibe financiación del programa de investigación e innovación Horizonte 2020 de la Unión Europea bajo el acuerdo Marie Skłodowska-Curie No 691060.

Descargar publicación completa: La ciudad: la última frontera para la acción humanitaria”

Mayor información:

pablo.cortes@deusto.es

info@sjrlac.org

 

Servicio Jesuita a Refugiados Colombia

Entrañas de misericordia: El Papa Francisco ante los migrantes, desplazados y refugiados

Bogotá DC. Miércoles 16 de agosto de 2017.

Portada Revista JaverianaEn su más reciente versión de la Revista Javeriana “Visita apostólica Papa Francisco Construcción de Paz Reconciliación”, el P. Mauricio García Durán, Director del Servicio Jesuita a Refugiados en Colombia y Latinoamérica y el Caribe presenta la realidad de los migrantes, desplazados y refugiados.

En esta edición participan expertos de diferentes temáticas que hacen énfasis en derechos humanos, medio ambiente, moralidad, diálogo interreligioso, construcción de paz y reconciliación. Estos temas en especial por la visita apostólica del Papa Francisco a Colombia en el próximo mes de septiembre.

Entre los expertos sobre el tema de derechos humanos el P. Mauricio García Durán escribe su artículo que ha sido titulado como: “ Entrañas de misericordia: El Papa Francisco ante los migrantes, desplazados y refugiados” en la que destaca algunos de los signos y gestos que ha realizado el Papa Francisco en relación con los migrantes, desplazados y refugiados desde que fue elegido en el año 2013.

Para leer el artículo completo debe descargar el siguiente archivo:

Artículo Entrañas de misericordia: El Papa Francisco ante los migrantes, desplazados y refugiados.

 

 

Servicio Jesuita a Refugiados Colombia

Semana de la Juventud Barrancabermeja 2017

Semana de la Juventud Barrancabermeja 2017Barrancabermeja, Santander. Agosto 11 de 2017. En el marco de la Semana de la Juventud celebrada en el país la segunda semana de agosto a partir de la sanción  de la Ley Estatutaria de Ciudadanía Juvenil de 2013, celebraremos en el municipio de Barrancabermeja una semana por la vida, el amor y la paz, cuyos protagonistas son las y los jóvenes. En este encuentro habrán actividades de formación, artísticas, deportivas y culturales a partir del 11 al 19 de agosto de 2017.

El objetivo de promover este espacio desde el Servicio Jesuita a Refugiados – Colombia es poner en el centro las necesidades y aspiraciones de las juventudes, su participación definitiva en la construcción de paz y sus propuestas para alcanzar un escenario de reconciliación.

Las actividades se realizarán en articulación con la Corporación Cultural Caimam, la Institución educativa Ciudadela Educativa Magdalena Medio, la Parroquia Sagrado Corazón y la Plataforma municipal de juventudes de la que hace parte el grupo Jóvenes Constructores de Paz (JCP).

Se trata de una Semana para festejar la vida, encontrarnos desde la diferencia, reconocer nuevos códigos desde el arte y la cultura y promover espacios de discusión.

 

AGENDA

Viernes 11 de Agosto: Espacio de formación a cargo del grupo Jóvenes Constructores de Paz en torno a: Paz y Reconciliación de 8:00 a 11:00 am. Paloka- Comuna 7.

Lunes 14 de Agosto: Conversatorio: Implementación de los acuerdos de paz, retos y desafíos, una mirada desde los jóvenes de 8:00 am a 12:00 pm. Paloka – Comuna 7.

Panelistas Invitados: Programa de Desarrollo y Paz del Magdalena Medios, Unipaz, Organización Femenina Popular, Juventud Rebelde, Escuela de Formación Popular Sandra Rondón Pinto, Movimiento Identidad Estudiantil- Congreso de los Pueblos.

Miércoles 16 de Agosto: Lanzamiento de la Campaña: “Cuida tu cuerpo, métele ritmo”, jornadas de rumba terapia. Ciclopaseo- muestra de bicicross comuna 7.

Jueves 17 de Agosto: Espacio de Formación Estatuto de Ciudadanía Juvenil. Seguimiento a la Política Pública de Juventudes de Barrancabermeja de 8:00 a 10:00 am – Sala de audiovisuales Institución Ciudadela Educativa Magdalena Medio.

Sábado 19 de Agosto. Cierre cultural.

Servicio Jesuita a Refugiados Colombia

Pronunciamiento regional sobre la población migrante de Venezuela

PRONUNCIAMIENTO REGIONAL

ACERCA DE LA SITUACIÓN DE POBLACIÓN MIGRANTE DE VENEZUELA EN LATINOAMÉRICA Y EL CARIBE

Foto: archivo SJR LAC.

 

Bogotá, D. C. Colombia. Agosto 10 de 2017. Venezuela vive hoy uno de los momentos más difíciles de su historia reciente tanto a nivel político, económico como social. Esta situación ha provocado una crisis generalizada que cuestiona la garantía del goce efectivo de los derechos fundamentales, tanto de los derechos civiles y políticos, como de los económicos y sociales de la población que allí reside.

Dicha coyuntura ha llevado a que un sin número de personas migren forzosamente a otros lugares del mundo, circunstancias que exponen a mujeres y hombres de todas las edades, en especial, a niños, niñas, jóvenes y adolescentes (NNJA), a difíciles situaciones.

En Latinoamérica el flujo migratorio de personas con nacionalidad venezolana ha tenido como principales destinos: Colombia, Ecuador, Perú, Chile, Argentina, México, República Dominicana y Costa Rica, entre otros.

Por ejemplo, en México, según datos de la COMAR (Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados) en el 2014 se presentaron 56 solicitudes de refugio, para el año 2016 paso a 361, y entre enero y marzo de 2017 a 405 solicitudes; Colombia, según un estudio realizado por Migración Colombia con el apoyo de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), para junio de 2017 se calculaba un total de 300.748 venezolanos en el país. Situación que ha provocado la implementación la Tarjeta Migratoria Fronteriza (TMF) y el Permiso Especial de Permanencia (PEP) por parte del gobierno colombiano. En Ecuador, aunque al día no se conocen cifras actuales oficiales, según registros Instituto Nacional de Estadísticas y Censo, en el 2016 ingresaron a ese país 102.619 personas de nacionalidad venezolana, un aumento significativo en comparación con años anteriores (año 2012/27.459; año 2013/64.479; año 2014/88.196 y 2015/77.760, respectivamente). En Perú, debido a la creciente afluencia de esta población a este país, el 3 de enero de 2017, expidió a través del el Ministerio del Interior el Decreto Supremo N° 002-2017-IN5, mediante el cual se establece lineamientos para facilitar la regularización migratoria de ciudadanos/as venezolanos/as, a través del otorgamiento de un carné de Permiso Temporal de Permanencia (PTP). Dicho decreto entró en vigencia el 2 de febrero y el plazo para presentación de solicitudes concluyó el 2 de agosto de 2017.[1]

Si bien, los Estados han implementado acciones para mitigar la situación, estas se han visto limitadas dada la poca o nula accesibilidad y difusión pública de datos migratorios actualizados o de información para la población migrante y en busca de refugio[2], lo que se traduce en invisibilización de la verdadera magnitud de la problemática, evidenciando graves situaciones que requieren la respuesta oportuna y coordinada de las instituciones públicas con el apoyo de la sociedad civil para enfrentar las eventuales dificultades en la protección de los derechos de las personas venezolanas en situación de movilidad humana en la región.

Algunas de las problemáticas que se derivan de este contexto están relacionadas a dificultades en el acceso a derechos como la salud y educación para NNJA, explotación laboral, falta de garantías y del debido proceso a todas aquellas personas que se encuentran en situación de necesidad de protección internacional[3], así como actitudes de discriminación o xenofobia en los lugares de tránsito o de destino entre otras.

Por lo anterior, las oficinas del SJR de Colombia, Venezuela, Ecuador, México, y de Latinoamérica y el Caribe de manera conjunta, exhortan a los Estados de la región a hacer un seguimiento más cercano, revisar y mejorar de manera urgente las acciones de respuesta que se están implementando con el fin de que estas respondan de manera integral, oportuna y con enfoque de derechos, según lo establecido por los instrumentos internacionales y especialmente por la Declaración de Cartagena[4], las cuales buscan el justo y digno trato a esta población que sufre circunstancias difíciles y que requiere tanto apoyo como garantías de respeto de todos sus derechos; y animamos a la sociedad civil para que promueva y actúe en solidaridad y hospitalidad con aquellas personas que llegan en busca de apoyo y refugio.

 

 

SERVICIO JESUITA A REFUGIADOS – LATINOAMERICA Y EL CARIBE

Mayor información:

incidencia@sjrlac.org

 

[1] Defensoría del Pueblo de Perú. Documento AYUDA MEMORIA SOBRE LA SITUACIÓN DE CIUDADANOS/AS VENEZOLANOS EN EL PERÚ. Presentado ante la CIDH 163 período de sesiones. 7 de Julio del 2017. Lima, Perú.

[2] La Convención de la ONU de 1951 relativa al estatuto de los refugiados es la piedra angular de la protección del refugiado a nivel internacional. Sin embargo, la definición de refugiado contemplada allí, no cubre todas las situaciones de desplazamiento forzado presentes hoy por hoy en el contexto latinoamericano. Desde el Servicio Jesuita a Refugiados, somos conscientes de las problemáticas de esta población en la región y por ello vemos la necesidad del uso de una definición más amplia sobre refugio, como la ofrecida por la Iglesia Católica en el Pontificio Consejo para la Pastoral de los Emigrantes e Itinerantes en 1992 donde el Pontificio Consejo Cor Unum incorpora el concepto “ refugiado de facto”, el cual hace referencia no solo a toda persona perseguida a causa de su raza, religión pertenencia a grupos sociales o políticos sino también a toda víctima de los conflictos armados, de las políticas económicas erróneas o de desastres naturales, y, por razones humanitarias.

[3] Se ve con preocupación la falta de garantías Humanitarias mínimas durante el estudio de solicitud del proceso, dificultades para el acceso a hospedaje de emergencia y vivienda digna, mujeres gestantes y lactantes con barreras en asistencia médica.

[4] (…) “Al respecto, la Corte Interamericana ha sostenido que en atención al desarrollo progresivo del derecho internacional, las obligaciones derivadas del derecho a buscar y recibir asilo resultan operativas respecto de aquellas personas que reúnan los componentes de la definición ampliada de la Declaración de Cartagena sobre Refugiados de 1984, la cual responde no sólo a las dinámicas de desplazamiento forzado que la originaron, sino que también satisface los desafíos de protección que derivan de otros patrones de desplazamiento que suceden en la actualidad”. CIDH, Derechos humanos de migrantes, refugiados, apátridas, víctimas de trata de personas y desplazados internos: Normas y estándares del Sistema Interamericano de Derechos Humanos, 31 de diciembre del 2015.

Servicio Jesuita a Refugiados Colombia
Compartir
Compartir