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Comunicado Oficial RJM CANA

La Red Jesuita con Migrantes de Centroamérica y Norteamérica (RJM CANA), hace un llamado urgente a los jefes de Estado de la región Iberoamericana para que se sumen a los esfuerzos por garantizar los #derechoshumanos de los #migrantes centroamericanos y se logren minimizar las asimetrías entre países para fortalecer los Estados y sus democracias. Solo así tendremos una región inclusiva, sostenible y próspera.

 
 
#DDHH #migración #migrantes

EL ÉXODO DESTAPA LA TRAMPA

POSICIONAMIENTO DE LA RED JESUITA CON MIGRANTES LATINOAMÉRICA Y EL CARIBE (LAC) EN RELACIÓN A LA CARAVANA HONDUREÑA DE MIGRANTES

 

Frente a la “Caravana de migrantes”, éxodo actual de más de 10.000 personas hondureñas que caminan por Honduras, El Salvador y Guatemala, hacia México o Estados Unidos, la Red Jesuita con Migrantes LAC, rechaza toda acción y criminalización hacia personas migrantes, así como las causas estructurales y políticas que han causado dicha magnitud migratoria. Así mismo, se suma y hace propias las reivindicaciones de las organizaciones sociales presentes y activas en la defensa de la Caravana. Por otro lado, invita a la reflexión, motivación y recibimiento de estos hechos, como una oportunidad para la reconciliación, el encuentro y el reconocimiento de la diversidad, recordando, por medio de actos hospitalarios, la condición de seres humanos en las personas migrantes y sus razones para tomar la decisión de salir de sus comunidades y país de origen.

 

La Red Jesuita con Migrantes LAC, exige una respuesta humanitaria adecuada, priorizando los colectivos más vulnerables o con necesidad de mayor protección y asistencia.

 

Así se llevó a cabo “Mentes sin Fronteras”

Mentes sin Fronteras

Creando acciones solidarias para migrantes de Venezuela en Colombia

 

El 5 y 6 de octubre de 2018, se realizó en Bogotá “Mentes sin Fronteras”, la primera hackathon de innovación social, enfocada en la búsqueda de soluciones a desafíos y problemáticas que viven cotidianamente los migrantes provenientes de Venezuela ubicados en Bogotá, Colombia, ya sea porque están en tránsito o destino. Esta iniciativa fue liderada por organizaciones de sociedad civil, distrito, agencias e instituciones educativas; como el Servicio Jesuita a Refugiados – Colombia (JRS-Colombia), la Red Jesuita de Migrantes (RJM), el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), Fundacolven, el Instituto Distrital de la Participación y Acción Comunal – IDPAC y la Pontificia Universidad Javeriana, que a su vez fue el lugar donde se llevó acabo toda la jornada.

El objetivo principal de Mentes sin Fronteras, fue diseñar propuestas de intervención y acompañamiento a la población en situación de movilidad humana forzosa, que respondieran y dieran solución a las necesidades migratorias que se viven actualmente en la ciudad de Bogotá, esperando tener un impacto social y una transformación positiva en la mentalidad de la ciudadanía frente a las personas migrantes, recordando lo que dijo Kofi Annan: “Los Refugiados y desplazados enriquecen nuestras vidas. La tolerancia hacia ellos abrirá nuevos mundos y hará que sean bienvenidos donde quieran que vayan”.

Los conflictos principales para la búsqueda de soluciones se dieron con base a 3 ejes generales: 1) Rutas de información y necesidades de comunicación, 2) Asistencia humanitaria y atención primaria y 3) Bienestar o desafíos cotidianos para afrontar. De esta manera, se organizaron 10 equipos conformados por estudiantes, egresados, administrativos, docentes, inicialmente de la Pontificia Universidad Javeriana como de otras universidades, de igual manera los equipos estaban compuestos por personas migrantes colombo- venezolanas, que durante 34 horas seguidas estuvieron diseñando estrategias y acciones que más adelante serían expuestas ante las organizaciones mencionadas anteriormente, pues ellas, serían las encargadas de escoger un equipo ganador que implementará el proyecto.

Mentes sin Fronteras se llevó a cabo en dos momentos; la apertura de la iniciativa, con un Master Class (foro) realizado el 4 de octubre en el Auditorio Alfonso Quintana S.J. en la Pontificia Universidad Javeriana que contó con la participación activa de representantes de las organizaciones, quienes serían a su vez, jurados de la hackathon; y en un segundo momento, el 5 y 6 de octubre, como se enunció anteriormente, la jornada más extensa y de trabajo continuo que fue la organización de los equipos para construir las propuestas en el Centro Ático de la universidad anfitriona.

De esta iniciativa, surgieron ideas frente a primeros auxilios emocionales y psicológicos, acompañamiento en orientación ciudadana y exigibilidad de derechos, redes de apoyo, movilidad, comunicación, arte, economía y pedagogía; la mayoría de estas contaban con la tecnología como herramienta principal para su ejecución, siendo las redes sociales, aplicaciones para teléfonos celulares, páginas web y bases de datos, los recursos más oportunos para dar solución a los conflictos migrantes, según las ideas de los equipos participantes.

Finalmente, el equipo ganador fue “Sobrinos de Simón” nombre cuyo honor se debe al músico, compositor y poeta venezolano Simón Díaz o Tío Simón; la propuesta fue llamada “Sobrinos de Simón. Escuela de Movilidad Humana” y pretende promover procesos pedagógicos sobre el fenómeno de movilidad humana en Colombia, para favorecer la integración entre distintas poblaciones que sufren el flagelo del desplazamiento forzoso, tanto nacional como transnacional. Así mismo, el propósito es lograr articular acciones de las diferentes organizaciones o instituciones que acompañan a las personas con necesidad de protección internacional o refugiados, mediante la creación de una red pedagógica que reúna e impulse dichas acciones, pues el problema evidenciado es un alto desconocimiento de las mismas y gran variedad de datos que no logran ser recogidos en una sola ruta de información para así, tener mayor impacto en los procesos de la población que recibe y vive la actual crisis migratoria. Esta propuesta de proyecto entra ahora en una fase de diseño e implementación liderada por sus creadores y con el apoyo de las organizaciones participantes.

Este evento da una gran apertura a la reflexión y al llamado para actuar, de la mano con la población venezolana, frente a la crisis que vive, no solo Colombia y Venezuela, sino toda América Latina y el mundo, es por eso que Mentes Sin Fronteras y toda su metodología, se enviará a otros países en el continente americano por medio de la Res Jesuita a Migrantes en Latinoamérica y el Caribe, para que pueda ser replicado y se convierta en una acción que brinde soluciones cotidianas significativas para la población migrante desde la amplia participación de la ciudadanía.

 

 

Fortaleciendo lazos con el territorio

El pasado 29 de julio, se llevó a cabo el encuentro de fortalecimiento grupal para participantes de la Red Juvenil. Se recorrió gran parte de la vereda Hungría, como una oportunidad para fortalecer los lazos con el territorio, y a la vez, conectar a los/las jóvenes con su motivaciones, gustos e intereses que los convoca alrededor del espacio en red, donde se encuentran distintas instituciones como Soacha para Vivir Mejor y Ciudadela Sucre sede La Isla, además de colectivos juveniles como Evolución y la Cuarta Resistencia, grupos que nacen del proceso que se adelanta desde la formación en ciudadanías.

El encuentro se realizó desde la iniciativa ¨Fortaleciendo lazos con nuestra tierra¨ en la que se configuró el reconocimiento territorial, resaltando la importancia de la conservación de la riqueza ambiental y sus fuentes hídricas. Este ejercicio buscó acercar a la Red Juvenil a una realidad ambiental, por ellos, se hizo un recorrido en el que se visitaron los distintos nacimientos de agua que surgen del Páramo Aguas Vivas, vecino del Páramo de Sumapaz.

Esta oportunidad, también fortaleció la línea de trabajo de la red Memoria Histórica Cultural, como incentivo para su refuerzo y consolidación grupal.

Aniversario SJR Colombia 2017 “Lanzamiento libro – El cáliz de mi sangre de Martha Mora”

Bogotá D.C. 14 de noviembre de 2017.

 Acompañar, Servir y Defender

Dando inicio al evento de aniversario No. 22 del Servicio Jesuita a Refugiados en Colombia, el P. Mauricio García Durán S.J., Director Nacional, recuerda la esencia del SJR a nivel internacional y la inspiración del P. Pedro Arrupe en acompañar, servir y defender a los migrantes y las personas en situación de desplazamiento forzado.

“Para el SJR Colombia ha sido muy valioso poder acompañar a Martha Mora en su caminar, ya que ella encarna de alguna manera especial los esfuerzos que queremos hacer de caminos solidarios con aquellos y aquellas que se han obligado a desplazarse forzosamente, llevando muchas veces como único equipaje las heridas que los actores violentos han infringido”, finalizando su intervención sobre el valioso acompañamiento del SJR Colombia a Martha Mora en el marco del lanzamiento del libro “El cáliz de mi sangre”.

Poesía para la Reconciliación nacional

Por su parte, Ana Mercedes Vivas, poeta y amiga de Martha Mora habló del libro “El cáliz de mi sangre”, destacando este trabajo literario en agradecimiento por todas las mujeres poetas colombianas. Se refiere al trabajo de Martha Mora como una voz de las mujeres que contribuye a la historia nacional y a la reconciliación nacional en el país. Finalmente, entrándose en el mundo poético lee un fragmento del poema “El verso del jardinero” resaltando el inicio y gran trabajo realizado por la autora.

El cáliz de mi sangre

 “El cáliz de mi sangre” fue presentado ante un público que estuvo expectante y dispuesto a escuchar el proceso de reconciliación que ha vivido Martha Mora desde el arte y la literatura expresando desde su dolor el proceso sanación en el interior de su alma. Ella cuenta su historia como víctima del conflicto armado por un hecho violento a causa del paramilitarismo en el país, dejando como huella el dolor por la muerte de su esposo en el año 2000.

Martha Mora, habla desde la esperanza y la sonrisa ayudando a más mujeres en Cúcuta y en Norte de Santander a caminar juntas para superar las heridas que les ha causa el conflicto armado en Colombia. Así mismo recuerda lo ocurrido en el proceso judicial contra el victimario en una de las audiencias en las que el llanto y las historias de muchas mujeres que pasaron por ese mismo sufrimiento tocaron su interior, decidiendo desde ese día acompañar “hace 15 años” a estas personas que habían pasado por una situación similar. Así describe ese momento vivido “sintiendo el dolor de la otra persona”.

Ahora bien en sus versos su propia historia:

 

Poema – Desplazado (página 29)

Me enlistaron como soldado sin preguntar

para luchar en esta guerra de mentiras,

no me dotaron de camuflado ni metrallas

no me dieron granadas ni medallas.

Hoy me llaman el desplazado

título que adquirí sin haber estudiado;

pero aprendí a leer el asco en las miradas

a dormir en butaca

y a no preguntar burradas.

Esta no es,

ni mi gente, ni mi patria,

o no es la patria que yo conocía.

 

Claro…

el problema no es la patria,

es el cuanto tienes,

cuanta tierra, cuantas vacas.

Mis manos también extrañan a las vacas,

el chinchorro de la entrada;

el cafecito en leña conocida,

que podía saborear con dos hayacas.

claro… eso es lo que pasa.

 

Poema – Perdón y arrepentimiento (página 50)

Decidida a capotear el miedo llegué a la sala,

para escuchar al postulado aunque mi nombre no aparecía en la lista,

mi odio se sentó en la primera fila para detallar,

al monstruo de mis pesadillas que por fin tenía en frente,

y en un impulso de valor y soberbia

indagué a su conciencia, hasta obtener una mediocre verdad

confesada ante el jurisperito.

Un frío estremecía mi cuerpo mientras escuchaba

aquella polisílaba excusa adornada de sutil diplomacia,

pero sin previo aviso,

aquel caballero negro me abraza y pronuncia aquellas mágicas palabras:

“Yo no tengo paz, perdóneme señora”.

Escuche de su boca la voz del silencio que se ahogaba en un llanto de físico

arrepentimiento,

y entonces, también lloré.

Levanté mis brazos por debajo de los suyos

y un abrazo nos hizo uno.

Mi odio desapareció con el toque mágico del perdón,

y lloramos, y temblé,

no de miedo sino de sublime comprensión,

y pude saborear gracias a DIOS, el néctar dulce del perdón.

Aquel era el espacio y el momento

para conocer la paz que se gana con pulso y tiempo,

a partir del perdón y el arrepentimiento.

 

Por: comunicaciones SJR Colombia

 

 

Campaña súmate al cambio

Barrancabermeja, Santander. Noviembre 13 de 2017. Como parte de las acciones lideradas por el grupo de Jóvenes Constructores de Paz, el pasado 31 de octubre, se realizó en la Institución Ciudadela Educativa Magdalena Medio la campaña Súmate al cambio como estrategia que busca mitigar el impacto de los conflictos entre adolescentes y jóvenes.

En articulación con el departamento de bienestar estudiantil y regionalización Magdalena Medio en el marco de la celebración del día del niño, realizamos una jornada para dialogar en clave de transformación de conflictos y promover iniciativas en perspectiva de reconciliación en una apuesta por promocionar relaciones que detengan la naturalización del conflicto y la perpetración de las violencias en las que desemboca.

La acción estuvo realizada en dos momentos alternos: El primero tuvo que ver con la necesaria transformación de conflictos localizados en el cuerpo y que, en la mayoría de casos, define las relaciones que se dan con los otros, evidenciando seres sociales violentos que no han tramitado en su intimidad episodios de dolor. Para realizar el ejercicio, se dispusieron dos siluetas desnudas. En una compartían aquella situación que en cada uno representa conflicto ubicándola en el lugar del cuerpo que lo siente; en la otra pensaban en lo que necesita hacer cada uno para transformarlo. La invitación fue a tomarse pausas, a respirar, a tomar decisiones adecuadas, a manejar las emociones de la mejor manera, a reconciliarse con el cuerpo y convertirse en agentes de cuidado.

Por su parte, la segunda estación trabajó en la transformación de conflictos en las relaciones con el otro. Para ello se utilizaron situaciones cotidianas representadas por los estudiantes y que resultaran muy parecidas a su realidad. La invitación siempre estuvo abierta a evitar caer en la violencia, a promover un diálogo desde el amor, conversaciones más amenas que posibilitan la confianza y reinventan la forma en la que se han venido dando.

La actividad nos sigue planteando grandes retos a la hora de trabajar desde horizontes de reconciliación producto de las violencias en las que el conflicto se ha transformado, sin distinción de género, edad pero que si resulta implacable en contextos en los que las oportunidades son pocas, sin embargo, creemos en la capacidad de movilización de las juventudes para invitar a sumarse al cambio, éste desde niveles internos para proyectarse de manera positiva en la relación con los otros.

Esta campaña de sensibilización, es solo el punto de partida para profundizar en la reconciliación al interior de la Institución Educativa. A partir de ella, se ha desarrollado un espacio alterno bautizado “Cine para la transformación”, que ha consistido en reflexionar con estudiantes de diferentes grados frente a las situaciones que más los afectan, siempre en clave de cambio, cosa que ha permitido un acercamiento más significativo a la hora de detectar situaciones de riesgo desde el departamento de Bienestar Estudiantil.

Finalmente, se realizó un concurso de disfraces por grados. Gratamente, hubo una propuesta desde la que las y los jóvenes reivindicaron la condición de la mujer: “Hoy mi nombre es el de muchas mujeres, y no solo el de ellas, sino también el de todo aquel que ha sufrido discriminación a causa de su preferencia sexual. En compañía de mi grupo 11-1 quisimos hacer una representación de uno de los conflictos más comunes de la sociedad, la discriminación de género. Mi cabello, representa a la mujer afrocolombiana valiente y esforzada. Mi vestido rojo, quiere exaltar la sensualidad de la mujer y no viéndola con morbo, sino desde su naturaleza pura. Mis tatuajes son marcas e historia que mi cuerpo cuenta, pues quise hacer de él un libro. Hoy con mi grupo, queremos concientizar y poder solucionar, aunque sea en pequeña escala, este problema social”.

 

 

Liderazgo juvenil: Herramienta efectiva para construir la paz y la reconciliación

Cúcuta, Norte de Santander. Septiembre 20 de 2017. El Servicio Jesuita a Refugiados – Colombia en Norte de Santander y la Fundación Juvenil Quinta con Quinta Crew realizaron el primer curso taller de liderazgo ignaciano con jóvenes de diversos barrios de la ciudad de Cúcuta que hacen parte del proceso “Promotores Juveniles”. El encuentro contó con la participación de 25 jóvenes líderes que hacen parte de colectivos como: Tercera Raza, Casa de Espiritualidad el Alfarero y colegios Fe y Alegría de los barrios la Pastora y Atalaya.  Foto: SJR Colombia - Norte de Santander.

El eje trabajado a partir del liderazgo ignaciano, estuvo enmarcado en las cuatro características de la educación en la Compañía de Jesús: Conscientes, Competentes, Compasivos y Comprometidos. Se reconocieron líderes conscientes por el hecho de vivir intensamente su condición juvenil de una manera sana y proactiva en medio de contextos de violencia urbana presentes en sus barrios e instituciones educativas. La característica de competentes estuvo marcada por la capacidad de hacer un análisis profundo de la realidad de su ciudad y el área metropolitana a la cual pertenecen. A partir de relatos, cuentos e historias de barrio, fueron construyendo las narrativas que identifican un lugar y que son fundamentales para transformar la cultura de violencia e ilegalidad a la que diariamente están acostumbrados.

Foto: SJR Colombia - Norte de Santander.De igual manera, en el manejo de sus propias emociones, manifestaron ese ser compasivos que los convierte en seres “sentipensantes” con capacidad de sentir las necesidades del otro como propias. Fue un espacio interesante para reconocer la fuerza de las emociones y la importancia de la inteligencia emocional al momento de transformar sus conflictos. Finalmente, en el último día del curso, vivieron el compromiso como uno de los retos más grande de un liderazgo que construye paz y reconciliación. Para esto, tuvieron la oportunidad de pensarse y apropiar el trabajo en red a través de acciones en equipo, diálogo y consensos. Fruto de este compromiso se concretó en la planeación del 9 de septiembre, Día nacional de los Derechos y Humanos, y en la proyección de acciones a favor de la paz y la reconciliación en sus propios contextos. Es un volver a sus realidades, pero desde la creatividad del liderazgo y el trabajo con otros jóvenes.

Foto: SJR Colombia en Norte de SantanderEl curso taller al igual que otras acciones de formación, participación y compromiso que se vienen llevando con los Promotores juveniles, hacen parte del Proceso “Del 9 al 9” que lidera el SJR Colombia en Norte de Santander y el proyecto De Norte Bravos Hijos, liderado por la Quinta con Quinta desde ya hace varios años, y que en esta versión llevará el lema de “Herederos de Paz”. De esta manera, se integran los dos procesos y se continúa de manera articulada aportando a la paz desde la fuerza de un liderazgo juvenil que se convierte en la herramienta eficaz en la transformación de los odios por amores, en un lugar donde somos mucho más que fronteras. “Somos puentes de hospitalidad”. 

Comunicado a la opinión pública 20 de junio de 2017

DÍA MUNDIAL DEL REFUGIADO Y PERSONA DESPLAZADA

 

 Bogotá D.C. 20 de junio de 2017. En ocasión del Día Mundial del Refugiado y persona Desplazada, el Servicio Jesuita a Refugiados – Colombia hace eco de las numerosas situaciones de desplazamiento forzado que siguen aconteciendo en nuestro país y llama a poner a las personas en el primer lugar, reconociendo su dignidad y atendiendo sus necesidades en cumplimiento con los derechos humanos y los acuerdos internacionales en materia desplazamiento y refugio.

Colombia está viviendo un difícil proceso de transición hacia una paz duradera y una democracia fortalecida con los acuerdos de paz con las FARC – EP. Se ha evidenciado que a pesar de disminuir considerablemente los índices de violencia, nuevas conflictividades, en su mayoría vinculadas a economías ilícitas, han estado emergiendo en el territorio nacional planteando retos humanitarios muy grandes de cara al posconflicto. Así bien, los profundos cambios sociales y políticos que atraviesan la coyuntura nacional colombiana han estado acompañados de acciones permanentes del Ejército de Liberación Nacional (ELN); de la reorganización y consolidación de los grupos paramilitares posdesmovilización; del afianzamiento de mega-proyectos de desarrollo y economías extractivas; y de la baja capacidad estatal para responder efectiva e integralmente a las víctimas del conflicto armado lo que ha reconfigurado las causas directas y estructurales de los desplazamientos forzados en el país. Estos hechos exigen renovada atención y acción de parte del gobierno y de la sociedad civil.

Por lo anterior, el SJR Colombia llama la atención sobre los hechos que siguen produciendo desplazamiento forzado interno, particularmente en las regiones donde hacemos presencia: Valle del Cauca, Nariño, Magdalena Medio, Norte de Santander y en el municipio de Soacha. En el andén Pacífico colombiano se constatan críticas situaciones humanitarias para los pobladores de la zona, especialmente indígenas y afrodescendientes, producto de las disputas territoriales entre grupos armados ilegales que han dejado miles de víctimas de desplazamiento forzado tras la salida de las FARC – EP hacia las Zonas Veredales de Transición. En el Magdalena Medio los actores ilegales siguen incurriendo en la vinculación de NNA hacia sus redes armadas y de apoyo, sumado a imposiciones normativas violentas para el control comunitario.

Al tiempo, queremos resaltar a las miles de víctimas que han sido expulsadas del país por el conflicto armado y que hoy se encuentran en necesidad de protección internacional en los países fronterizos o en otras latitudes tratando de rehacer sus vidas en medios de hostilidad y pobreza. Ecuador continúa recibiendo colombianos que huyen del país a causa de la violencia armada mientras que en la frontera colombo-panameña existen flujos migratorios irregulares asociados a la trata y tráfico de personas, el narcotráfico y la vinculación de niños, niñas y adolescentes a grupos armados ilegales. Cabe anotar, además, que dada la crisis en Venezuela el país poco a poco se ha convertido en un destino de colombianos que retornan y de venezolanos con necesidad de protección internacional, en búsqueda de refugio que han llegado a Colombia especialmente por el departamento de Norte de Santander en condiciones de precariedad. Sin embargo, la poca capacidad estatal y la falta de un marco legal garante de los derechos para los migrantes, ha supuesto escenarios de inseguridad y vulnerabilidad para las personas que arriban a las distintas fronteras.

Ante esta situación el Servicio Jesuita a Refugiados – Colombia en su misión de Acompañar, Servir y Defender a la población en situación de desplazamiento forzado y refugio, manifiesta su preocupación y hace un llamado al gobierno nacional para que desarrolle acciones tendientes al desmantelamiento de los grupos paramilitares posdemovilización, genere condiciones en los territorios para la garantía de la no repetición de los hechos victimizantes y repare adecuadamente a las víctimas de desplazamiento forzado. En particular solicitamos:

  1. Replantear la Ley 1448 del 2011 considerando además de múltiples problemáticas (sub-registro, deficiencia en ayudas humanitarias, baja atención en las zonas más apartadas, indemnización inadecuada, no aplicación de enfoque diferencial, planes de retorno inoportunos, etc.) que los recursos con los que cuenta para la asistencia, la atención y la reparación no son suficientes para responder adecuadamente a la totalidad de víctimas existentes en el país y fuera de éste.
  2. Establecer medidas de protección y prevención para las comunidades que siguen en riesgo de sufrir desplazamiento, amenazas, confinamiento, violencia sexual y reclutamiento forzado por el actuar de grupos armados al margen de la ley o las economías de enclave. Para ello, es imperativo que el gobierno nacional adecue una política criminal para el desmonte del paramilitarismo y grupos armados locales y se avance en la concreción de un Acuerdo de Paz con el ELN.
  3. Fortalecer la institucionalidad pública para que sea capaz de articular acciones orientadas a generar el desarrollo y la paz en los territorios más alejados del país. Esto debe acompañarse de una amplia inversión de recursos de la nación en infraestructura (vías, conectividad), capital de trabajo (tierra, medios y tecnología) comercialización, educación y servicios básicos en los territorios.
  4. Avanzar en soluciones duraderas para (re) construir los proyectos de vida de los pobladores más vulnerables con tranquilidad en sus lugares de vida, en armonía con los territorios y de cara a un desarrollo económico con un rumbo ambientalmente sostenible y socialmente equitativo.
  5. Construir una política amplia para las víctimas en el exterior que contemple la satisfacción de sus derechos a la verdad y a la justicia, y además que contenga un componente fuerte de reparación integral independiente de la voluntad o no de retorno de dichas personas. Además, es imperativo que el Estado haga una actualización de la normatividad aplicable en el marco del reconocimiento del Derecho Internacional de los Refugiados, el Derecho Internacional de los Derechos Humanos y demás normas que garanticen la vida, la integridad y la protección de los migrantes forzados internacionales en nuestro país.

El Servicio Jesuita a Refugiados – Colombia saluda a todas las víctimas de desplazamiento forzado en Colombia y a las víctimas que se encuentran en el exterior en búsqueda de protección internacional, solicitantes o en situación de refugio. Así mismo reafirmamos nuestro compromiso con la construcción de paz y reconocemos los avances del proceso de paz en la generación de condiciones adecuadas para el restablecimiento de los derechos de las víctimas.

 

Para más información:

Área de Incidencia y Comunicación Externa

Teléfono: 2456181 Ext. 764

 

En nuestras redes sociales: Twitter ( @SJRCOLOMBIA) y Facebook (SJR Colombia)

Visita Director Internacional del Servicio Jesuita a Refugiados en Colombia y Ecuador

Bogotá, Colombia. 7 de marzo de 2017.-El Director Internacional del Servicio Jesuita a Refugiados Tom Smolich, S.J realizó su visita por la región de Latinoamérica y el Caribe desde el 27 de febrero hasta el 6 de marzo de 2017.  Durante su estadía se reunió con el equipo del SJR Latinoamérica y el Caribe y el SJR Colombia en Bogotá a fin de conocer el trabajo que se realiza con la población en situación de desplazamiento forzado y refugio en la región.En la foto de izquierda a derecha: Luis Enrique Pinilla, director adjunto del SJR LAC, Tom Smolich S.J., director internacional SJR y Mauricio García S., director del SJR Colombia y director regional del SJR LAC. Fotografía: Diana Rueda.

En esta oportunidad manifestó agradecimiento a los colaboradores del SJR por el acompañamiento realizado con las comunidades en los diferentes territorios donde se hace presencia. También destacó el cambio constante de las problemáticas asociadas a los Migrantes y personas desplazadas internamente en Colombia puesto que el flujo migratorio es una problemática global.

En esta línea, Tom Smolich, S.J afirmó que “ Lo que debemos ser, es lo que debemos hacer” y se refirió especialmente a cuatro hitos que marcan el trabajo del SJR. El primero, es que la situación de los refugiados es ahora una situación global en la que cada conflicto tiene raíces, conexiones y lazos con las otras situaciones en el mundo. El segundo, es el papel de la Oficina Internacional como un equipo global que trabaje y entienda las situaciones de cada uno de los países donde el SJR hace presencia en las diferentes regiones del mundo. El tercer hito está relacionado con el cumplimiento de nuestra labor frente a las personas que acompañamos y que están en situación de refugio así como también a los donantes que apoyan el trabajo del SJR. En cuarto lugar, resalta el profesionalismo del SJR y de sus miembros como parte de una organización católica que busca dar acompañamiento y defensa a los más vulnerables.

Finalmente, en su visita por Ecuador conoció los procesos que desde el SJR Ecuador se han acompañado con la población en situación de refugio que reside en la ciudad de Tulcán y Quito. Así mismo, participó en el Conversatorio: “Movilidad Humana y Refugio: Mirada Internacional y Latinoamericana organizado por la Universidad Católica del Ecuador.

 

Servicio Jesuita a Refugiados

Comunicado Conjunto 12 de Febrero – Día de las Manos Rojas

COMUNICADO CONJUNTO

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12 DE FEBRERO – DÍA DE LAS MANOS ROJAS

PARA LA GUERRA NI UNA NIÑA, NIÑO O JOVEN MÁS. PARA LA PAZ ESTAMOS LISTOS ¡YA!

15 AÑOS DE LA ENTRADA EN VIGENCIA DEL OPAC

 

12 de febrero de 2017

Este Domingo, 12 de Febrero de 2017, se cumplen 15 años de entrada en vigencia del “Protocolo Facultativo* de la Convención sobre los Derechos del Niño relativo a la participación de niños en los conflictos armados” (OPAC, por sus siglas en inglés), que obliga a los Estados a proteger a los niños, niñas y adolescentes del reclutamiento y uso en los conflictos armados. Las organizaciones y entidades convocantes a conmemorar esta fecha hacemos un llamado a:

– Proteger a las niñas, niños, adolescentes y jóvenes de los conflictos armados, lo cual implicaría al Estado asegurar la garantía de sus derechos y las oportunidades requeridas que les permitan la construcción de proyectos de vida dignos y la inclusión social.

– Generar mecanismos y medidas de prevención necesarias para evitar el reclutamiento y uso de personas menores de 18 años por los grupos armados.

– Convertir  la protección y la prevención en medidas fundamentales que aseguren las garantías de no repetición para aquellos(as) que fueron víctimas de la guerra.

En Colombia, a enero de 2017 según el Registro Único de Víctimas, han sido registrados 8.091** niños, niñas, adolescentes y jóvenes, como víctimas de vinculación al conflicto armado por uso y/o reclutamiento; esta alarmante cifra continúa siendo un subregistro, ya que muchos de ellos aún no se encuentran documentados en ninguna fuente Estatal. En este sentido, la deuda histórica del Estado en materia de prevención, protección y garantía de sus derechos, persiste.

En su tercer Informe, el Secretario General del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas sobre los niños y el conflicto armado en Colombia de 4 de octubre de 2016, alentó al Estado y a las FARC–EP a que velen por la aplicación del mecanismo conforme a los principios orientadores expuestos en el acuerdo, en particular en lo que se refiere al interés superior del niño y al acompañamiento de las niñas, niños, adolescentes y jóvenes como víctimas. Además de reiterar su apoyo al proceso de paz entre el Gobierno y las FARC- EP, refiriéndose al proceso de diálogo entre el Gobierno Nacional y el ELN, el Secretario exhortó a las partes negociadoras y facilitadoras a que examinen la cuestión de la infancia y la adolescencia en las fases iniciales del proceso de paz y a que se asuman compromisos específicos sobre su protección antes de la fase de desvinculación.

De igual manera el organismo instó al Gobierno Nacional, a velar por la atención prioritaria de las necesidades de reintegración de niñas, niños, adolescentes y jóvenes afectados por el conflicto, así como a la creación de espacios protectores que garanticen la seguridad para el regreso voluntario, seguro y digno de las poblaciones desplazadas a sus comunidades de origen, la facilidad en el acceso a servicios básicos, particularmente a la educación y la atención médica.

El fin de la confrontación armada entre el Gobierno Nacional y las FARC-EP, sumado al de la fase pública de los diálogos con el ELN, la formulación de políticas sociales en el marco de la Ley 1098 de 2006 o Código de Infancia y Adolescencia, los cambios culturales para el reconocimiento de las niñas, niños, adolescentes y jóvenes como sujetos de derechos y la implementación de escenarios de participación ciudadana, contribuirán a la construcción de una paz estable y duradera.

En este marco el próximo jueves 16 de febrero se llevará a cabo en el Centro de Memoria, Paz y Reconciliación de la Alta Consejería para los Derechos de las Víctimas de Bogotá; (Carrera 19 B N° 24-86) a partir de las 9:00 a.m., un evento político y académico denominado “PARA LA GUERRA NI UNA NIÑA, NIÑO O JOVEN MÁS. PARA LA PAZ ESTAMOS LISTOS ¡YA!”. Será un  espacio de diálogo e intercambio de experiencias y reflexiones entre representantes de las niñas, niños, adolescentes y jóvenes, actores del gobierno distrital y nacional y de organismos internacionales, sobre la protección integral de la infancia y adolescencia en los escenarios de los conflictos armados y postconflictos.  

 

¡Los y las esperamos!

Protocolo Facultativo de la Convención sobre los Derechos del Niño relativo a la participación de niños en los conflictos armados:http://www.ohchr.org/SP/ProfessionalInterest/Pages/OPACCRC.aspx

** Registro Único de Víctimas: http://rni.unidadvictimas.gov.co/RUV

 

Este evento es promovido por organizaciones defensoras de derechos de la niñez y la juventud y defensores de los derechos de lasvíctimas del conflicto armado interno: Coalición contra la vinculación de niños, niñas y jóvenes al conflicto armado en Colombia (COALICO) conformada por: Asociación Cristiana Menonita para Justicia, Paz y Acción Noviolenta (JUSTAPAZ), Benposta Nación de Muchach@s, Centro de Desarrollo y Consultoría Psicosocial Taller de Vida, Corporación Casa Amazonía (COCA), Corporación Vínculos, Defensa de los Niñas y Niños Internacional (DNI-Colombia), Fundación Creciendo Unidos (FCU) y el Servicio Jesuita a Refugiados Colombia (SJR Colombia); Alianza por la  niñez colombiana; Corporación Infancia y Desarrollo; Humanidad Vigente Corporación Jurídica; Programa Niñez y Paz desde los Territorios; Save the Children; Sinestesia ONG; terre des hommes Alemania / 50 años y World Vision; con el apoyo de la Secretaría Distrital de Integración Social – Subdirección de Infancia, el Instituto Distrital de las Artes – IDARTES y la Alta Consejería para los Derechos de las Victimas, la Paz y la Reconciliación – Centro de Memoria Paz y Reconciliación (Alcaldía Mayor de Bogotá) y Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados – ACNUR.

Con el apoyo de: Deutsche Gesellschaft für Internationale Zusammenarbeit (GIZ) GmbH – Programa ProPaz “Apoyo a la Construcción de Paz en Colombia”, DKA Austria – Hilfswerk der Katholischen Jungscha, El Fondo de Asistencia Internacional de los Estudiantes y Académicos Noruegos (SAIH), ICCO Cooperation (Colombia), terre des hommes Alemania / 50 años – en alianza con el Ministerio de Cooperación Alemán (BMZ) y Watchlist on Children and Armed Conflict y Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados – ACNUR.

 

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