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Nariño


mapanariñoVECTORSOLIDARIDAD Y HOSPITALIDAD COMO GARANTÍAS DE PROTECCIÓN A LOS MIGRANTES FORZADOS

Nuestro objetivo es fomentar la construcción de una Cultura de Paz a través de un trabajo en red con las organizaciones sociales presentes en la región fronteriza de Colombia y Ecuador para promover procesos de solidaridad y hospitalidad que ofrezcan protección a las personas en situación de migración forzada.

Esta región se encuentra formada por los Departamentos de Nariño y Putumayo y las Provincias de Esmeraldas, Carchi y Sucumbios, que corresponden a 586 kilómetros de cordón fronterizo y 200 millas en el área marítima. En ella se encuentran 3 subregiones: la costa-pacífica, la cordillera o sierra, y el pie de monte amazónico.

Además es un espacio geográfico en el que se han construido relaciones culturales, artísticas, sociales, económicas y políticas desde la época prehispánica, parte de su construcción identitaria y su pasado común está marcado por “el avance hacia el norte del Imperio Inca, no llegó sino hasta la Provincia del Carchi en el Ecuador. La influencia del quechua sin embargo, se hizo sentir hasta Almaguer en el Cauca”[1] rompiendo en parte las líneas imaginarias trazadas entre “Estados” y sus las comunidades.

La riqueza cultural, ambiental y humana de la región se ha visto alterada por las dinámicas asociadas al conflicto armado como el control y disputa territorial, tráfico de drogas, explosivos, armas y elementos de uso ilícito; sumado a una constante falta de políticas de desarrollo social y económico que favorecen las relaciones entre dinámicas legales e ilegales.

La intensificación del conflicto armado en las fronteras en los últimos años, las violaciones sistemáticas de los Derechos Humanos y la pobreza han generado un flujo de migrantes forzados en la región fronteriza: nos encontramos con la realidad de desplazados internos y por otro lado personas en necesidad de protección internacional que buscan refugio en el país vecino. La vulneración de derechos a estos migrantes afecta de forma preocupante a las mujeres, niños, niñas y adolescentes, pueblos indígenas, afrodescendientes y personas con discapacidad. La violencia de género es preocupante en la zona y el riesgo de mujeres, NNA de sufrir explotación sexual y laboral es muy alto.

El Servicio Jesuita a Refugiados, desde el año 2013 se encuentra en la región a través del trabajo de un equipo binacional cuyo trabajo articulado en los dos países pretende dar una respuesta integral a la migración forzada, para cumplir con el objetivo propuesto a través de las siguientes líneas de trabajo:

1.    Acción Huma­ni­ta­ria

Entendida como la orientación, asistencia y atención directa a la población migrante en el acceso y reconocimiento de sus derechos y responsabilidades, por medio de la asesoría jurídica y psicosocial, y la asistencia humanitaria ligadas al acompañamiento cercano a los sus procesos y visitas domiciliarias, y misiones itinerantes a las comunidades de la provincia de Carchi y Nariño.

2.    Bús­queda de solu­cio­nes dura­de­ras e inte­gra­ción local.

Entendemos que el fortalecimiento organizacional y comunitario es una forma para incidir en la materialización de los valores de solidaridad y hospitalidad como garantías de protección a los migrantes forzados, generando comunidades de acogida y la re-construcción del tejido social que facilitan su integración en los nuevos espacios.

Para lograrlo nos proponemos elaborar a través de ejercicios participativos la construcción de planes de acompañamiento y formación a dichos grupos para apoyar su organización y el fortalecimiento de capacidades de par­ti­ci­pa­ción e inci­den­cia local. Por medio de:

-El desarrollo de ejer­ci­cios colec­ti­vos de recons­truc­ción de la memo­ria y pro­mo­ción de esce­na­rios de diá­logo cons­truc­tivo para la inte­gra­ción local.

-Orien­ta­ción y for­ma­ción sobre dere­chos y meca­nis­mos de exi­gi­bi­li­dad con enfo­que de restablecimiento.

– Apoyo a pro­ce­sos edu­ca­ti­vos for­ma­les y no for­ma­les para el for­ta­le­ci­miento de capa­ci­da­des y el apro­ve­cha­miento de oportunidades.

3.    Incidencia Política y pública.

Este trabajo se enfoca en visibilizar la situación de las personas en migración forzada en la región a través de campañas de sensibilización, así como la construcción de información veraz para poner en diálogo con entidades responsables de su atención y la garantía de sus derechos de forma integral, para ello participamos en escenarios y redes que promueven políticas favorables para los migrantes; y de este modo lograr transformar políticas y prácticas.


[1] Exposición Museo del Oro. Banco de la República. San Juan de Pasto. 2013