Campaña súmate al cambio

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Barrancabermeja, Santander. Noviembre 13 de 2017. Como parte de las acciones lideradas por el grupo de Jóvenes Constructores de Paz, el pasado 31 de octubre, se realizó en la Institución Ciudadela Educativa Magdalena Medio la campaña Súmate al cambio como estrategia que busca mitigar el impacto de los conflictos entre adolescentes y jóvenes.

En articulación con el departamento de bienestar estudiantil y regionalización Magdalena Medio en el marco de la celebración del día del niño, realizamos una jornada para dialogar en clave de transformación de conflictos y promover iniciativas en perspectiva de reconciliación en una apuesta por promocionar relaciones que detengan la naturalización del conflicto y la perpetración de las violencias en las que desemboca.

La acción estuvo realizada en dos momentos alternos: El primero tuvo que ver con la necesaria transformación de conflictos localizados en el cuerpo y que, en la mayoría de casos, define las relaciones que se dan con los otros, evidenciando seres sociales violentos que no han tramitado en su intimidad episodios de dolor. Para realizar el ejercicio, se dispusieron dos siluetas desnudas. En una compartían aquella situación que en cada uno representa conflicto ubicándola en el lugar del cuerpo que lo siente; en la otra pensaban en lo que necesita hacer cada uno para transformarlo. La invitación fue a tomarse pausas, a respirar, a tomar decisiones adecuadas, a manejar las emociones de la mejor manera, a reconciliarse con el cuerpo y convertirse en agentes de cuidado.

Por su parte, la segunda estación trabajó en la transformación de conflictos en las relaciones con el otro. Para ello se utilizaron situaciones cotidianas representadas por los estudiantes y que resultaran muy parecidas a su realidad. La invitación siempre estuvo abierta a evitar caer en la violencia, a promover un diálogo desde el amor, conversaciones más amenas que posibilitan la confianza y reinventan la forma en la que se han venido dando.

La actividad nos sigue planteando grandes retos a la hora de trabajar desde horizontes de reconciliación producto de las violencias en las que el conflicto se ha transformado, sin distinción de género, edad pero que si resulta implacable en contextos en los que las oportunidades son pocas, sin embargo, creemos en la capacidad de movilización de las juventudes para invitar a sumarse al cambio, éste desde niveles internos para proyectarse de manera positiva en la relación con los otros.

Esta campaña de sensibilización, es solo el punto de partida para profundizar en la reconciliación al interior de la Institución Educativa. A partir de ella, se ha desarrollado un espacio alterno bautizado “Cine para la transformación”, que ha consistido en reflexionar con estudiantes de diferentes grados frente a las situaciones que más los afectan, siempre en clave de cambio, cosa que ha permitido un acercamiento más significativo a la hora de detectar situaciones de riesgo desde el departamento de Bienestar Estudiantil.

Finalmente, se realizó un concurso de disfraces por grados. Gratamente, hubo una propuesta desde la que las y los jóvenes reivindicaron la condición de la mujer: “Hoy mi nombre es el de muchas mujeres, y no solo el de ellas, sino también el de todo aquel que ha sufrido discriminación a causa de su preferencia sexual. En compañía de mi grupo 11-1 quisimos hacer una representación de uno de los conflictos más comunes de la sociedad, la discriminación de género. Mi cabello, representa a la mujer afrocolombiana valiente y esforzada. Mi vestido rojo, quiere exaltar la sensualidad de la mujer y no viéndola con morbo, sino desde su naturaleza pura. Mis tatuajes son marcas e historia que mi cuerpo cuenta, pues quise hacer de él un libro. Hoy con mi grupo, queremos concientizar y poder solucionar, aunque sea en pequeña escala, este problema social”.