• (1) 2456181
  • comunicaciones@sjrcolombia.org

Archivos de la etiquetas JRS LAC

Soacha La Última Frontera de la Acción Humanitaria

Foto: portada publicación,El Servicio Jesuita a Refugiados y la Compañía de Jesús en Colombia presentan la publicación: “La ciudad: la última frontera para la acción humanitaria”. Este documento muestra una aproximación a la situación de Altos de la Florida (Soacha, Cundinamarca, Colombia) como el primer resultado de un trabajo de investigación que analiza la contribución de la acción humanitaria ante la situación de desprotección de las comunidades vulnerables en asentamientos informales urbanos.

Tras este análisis se percibe que la situación de desprotección de las comunidades vulnerables en asentamientos informales urbanos es producida por las características y las causas de la fragilidad en contextos urbanos. Especialmente el estudio enfatiza la importancia de la problemática de la violencia que, en las últimas décadas, ha adquirido una dimensión urbana, provocando que desde 2013 se considere a la violencia urbana como el problema humanitario más grave en América Latina. El texto destaca la importancia de asistir y proteger a las víctimas de fenómenos como el desplazamiento forzado intraurbano (DFI), que se produce de manera invisible debido al accionar de actores armados ilegales en las principales ciudades colombianas.

La publicación introduce un mirada basada en la protección y la resiliencia como elementos claves de la acción humanitaria actual para disminuir la situación de desprotección de estas comunidades en estos escenarios urbanos. En este sentido, se propone un enfoque de protección centrado en la reducción de vulnerabilidades y el aumento de capacidades, lo que se equipararía a la creación de resiliencia y ésta entendida, al mismo tiempo, como una estrategia de protección en sí misma.

Este trabajo de investigación se realiza conjuntamente entre el investigador Pablo Cortés Ferrández de la Universidad de Deusto (España) con el Servicio Jesuita a Refugiados para América Latina y el Caribe (SJR-LAC), el Servicio Jesuita a Refugiados en Colombia, específicamente desde su oficina en Soacha, así como la Compañía de Jesús – Provincia Colombiana. Además, este estudio se enmarca en el proyecto Preparedness and Resilience to address Urban Vulnerability (PRUV) 2016-2019 que recibe financiación del programa de investigación e innovación Horizonte 2020 de la Unión Europea bajo el acuerdo Marie Skłodowska-Curie No 691060.

Descargar publicación completa: La ciudad: la última frontera para la acción humanitaria”

Mayor información:

pablo.cortes@deusto.es

info@sjrlac.org

 

Pronunciamiento regional sobre la población migrante de Venezuela

PRONUNCIAMIENTO REGIONAL

ACERCA DE LA SITUACIÓN DE POBLACIÓN MIGRANTE DE VENEZUELA EN LATINOAMÉRICA Y EL CARIBE

Foto: archivo SJR LAC.

 

Bogotá, D. C. Colombia. Agosto 10 de 2017. Venezuela vive hoy uno de los momentos más difíciles de su historia reciente tanto a nivel político, económico como social. Esta situación ha provocado una crisis generalizada que cuestiona la garantía del goce efectivo de los derechos fundamentales, tanto de los derechos civiles y políticos, como de los económicos y sociales de la población que allí reside.

Dicha coyuntura ha llevado a que un sin número de personas migren forzosamente a otros lugares del mundo, circunstancias que exponen a mujeres y hombres de todas las edades, en especial, a niños, niñas, jóvenes y adolescentes (NNJA), a difíciles situaciones.

En Latinoamérica el flujo migratorio de personas con nacionalidad venezolana ha tenido como principales destinos: Colombia, Ecuador, Perú, Chile, Argentina, México, República Dominicana y Costa Rica, entre otros.

Por ejemplo, en México, según datos de la COMAR (Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados) en el 2014 se presentaron 56 solicitudes de refugio, para el año 2016 paso a 361, y entre enero y marzo de 2017 a 405 solicitudes; Colombia, según un estudio realizado por Migración Colombia con el apoyo de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), para junio de 2017 se calculaba un total de 300.748 venezolanos en el país. Situación que ha provocado la implementación la Tarjeta Migratoria Fronteriza (TMF) y el Permiso Especial de Permanencia (PEP) por parte del gobierno colombiano. En Ecuador, aunque al día no se conocen cifras actuales oficiales, según registros Instituto Nacional de Estadísticas y Censo, en el 2016 ingresaron a ese país 102.619 personas de nacionalidad venezolana, un aumento significativo en comparación con años anteriores (año 2012/27.459; año 2013/64.479; año 2014/88.196 y 2015/77.760, respectivamente). En Perú, debido a la creciente afluencia de esta población a este país, el 3 de enero de 2017, expidió a través del el Ministerio del Interior el Decreto Supremo N° 002-2017-IN5, mediante el cual se establece lineamientos para facilitar la regularización migratoria de ciudadanos/as venezolanos/as, a través del otorgamiento de un carné de Permiso Temporal de Permanencia (PTP). Dicho decreto entró en vigencia el 2 de febrero y el plazo para presentación de solicitudes concluyó el 2 de agosto de 2017.[1]

Si bien, los Estados han implementado acciones para mitigar la situación, estas se han visto limitadas dada la poca o nula accesibilidad y difusión pública de datos migratorios actualizados o de información para la población migrante y en busca de refugio[2], lo que se traduce en invisibilización de la verdadera magnitud de la problemática, evidenciando graves situaciones que requieren la respuesta oportuna y coordinada de las instituciones públicas con el apoyo de la sociedad civil para enfrentar las eventuales dificultades en la protección de los derechos de las personas venezolanas en situación de movilidad humana en la región.

Algunas de las problemáticas que se derivan de este contexto están relacionadas a dificultades en el acceso a derechos como la salud y educación para NNJA, explotación laboral, falta de garantías y del debido proceso a todas aquellas personas que se encuentran en situación de necesidad de protección internacional[3], así como actitudes de discriminación o xenofobia en los lugares de tránsito o de destino entre otras.

Por lo anterior, las oficinas del SJR de Colombia, Venezuela, Ecuador, México, y de Latinoamérica y el Caribe de manera conjunta, exhortan a los Estados de la región a hacer un seguimiento más cercano, revisar y mejorar de manera urgente las acciones de respuesta que se están implementando con el fin de que estas respondan de manera integral, oportuna y con enfoque de derechos, según lo establecido por los instrumentos internacionales y especialmente por la Declaración de Cartagena[4], las cuales buscan el justo y digno trato a esta población que sufre circunstancias difíciles y que requiere tanto apoyo como garantías de respeto de todos sus derechos; y animamos a la sociedad civil para que promueva y actúe en solidaridad y hospitalidad con aquellas personas que llegan en busca de apoyo y refugio.

 

 

SERVICIO JESUITA A REFUGIADOS – LATINOAMERICA Y EL CARIBE

Mayor información:

incidencia@sjrlac.org

 

[1] Defensoría del Pueblo de Perú. Documento AYUDA MEMORIA SOBRE LA SITUACIÓN DE CIUDADANOS/AS VENEZOLANOS EN EL PERÚ. Presentado ante la CIDH 163 período de sesiones. 7 de Julio del 2017. Lima, Perú.

[2] La Convención de la ONU de 1951 relativa al estatuto de los refugiados es la piedra angular de la protección del refugiado a nivel internacional. Sin embargo, la definición de refugiado contemplada allí, no cubre todas las situaciones de desplazamiento forzado presentes hoy por hoy en el contexto latinoamericano. Desde el Servicio Jesuita a Refugiados, somos conscientes de las problemáticas de esta población en la región y por ello vemos la necesidad del uso de una definición más amplia sobre refugio, como la ofrecida por la Iglesia Católica en el Pontificio Consejo para la Pastoral de los Emigrantes e Itinerantes en 1992 donde el Pontificio Consejo Cor Unum incorpora el concepto “ refugiado de facto”, el cual hace referencia no solo a toda persona perseguida a causa de su raza, religión pertenencia a grupos sociales o políticos sino también a toda víctima de los conflictos armados, de las políticas económicas erróneas o de desastres naturales, y, por razones humanitarias.

[3] Se ve con preocupación la falta de garantías Humanitarias mínimas durante el estudio de solicitud del proceso, dificultades para el acceso a hospedaje de emergencia y vivienda digna, mujeres gestantes y lactantes con barreras en asistencia médica.

[4] (…) “Al respecto, la Corte Interamericana ha sostenido que en atención al desarrollo progresivo del derecho internacional, las obligaciones derivadas del derecho a buscar y recibir asilo resultan operativas respecto de aquellas personas que reúnan los componentes de la definición ampliada de la Declaración de Cartagena sobre Refugiados de 1984, la cual responde no sólo a las dinámicas de desplazamiento forzado que la originaron, sino que también satisface los desafíos de protección que derivan de otros patrones de desplazamiento que suceden en la actualidad”. CIDH, Derechos humanos de migrantes, refugiados, apátridas, víctimas de trata de personas y desplazados internos: Normas y estándares del Sistema Interamericano de Derechos Humanos, 31 de diciembre del 2015.

II Encuentro Binacional de Intercambio de Experiencias, diálogo constructivo y recuperación de tradiciones para la integración local

Archivo: SJR LAC

El día 30 de julio en la ciudad fronteriza de Tulcán -Ecuador, se llevó acabo el “II Encuentro Binacional de Intercambio de Experiencias, diálogo constructivo y recuperación de tradiciones para la integración local”, una iniciativa binacional en donde participaron 14 personas en situación de desplazamiento forzado de la comunidad de Sotomayor, Nariño (Colombia) y 21 personas en situación de refugio residentes en Tulcán, Carchi (Ecuador) con el fin de facilitar escenarios de encuentro y diálogo entre estas dos comunidades fronterizas que han sido acompañadas por el Servicio Jesuita a Refugiados ( SJR) y así mismo para promover una cultura de paz con enfoque de reconciliación en la región fronteriza.

Durante este encuentro se generó un escenario de intercambio de experiencias y buenas prácticas que les permitió conocer a las comunidades fronterizas como ha sido el proceso de integración local a cada lado de la frontera. Del mismo modo, los participantes socializaron cómo fue el proceso formativo que el equipo binacional del Servicio Jesuita a Refugiados les brindó, especialmente en el tema de fortalecimiento comunitario. Frente a esto, las comunidades identificaron que las temáticas más significativas para ellos durante el proceso fueron la resolución de conflictos, el perdón y la reconciliación, el conocimiento sobre acceso a derechos y el fortalecimiento organizativo. Sin embargo, manifestaron que el aporte más grande que les ha dejado el acompañamiento del SJR ha sido poder recobrar la confianza en sí mismos y así volver a reconstruir de nuevo su proyecto de vida en las comunidades de acogida donde han llegado.  Archivo: SJR LAC

De igual manera, las comunidades realizaron una muestra cultural y un intercambio de manualidades hechas por ellos mismos como muestra de solidaridad y de encuentro con el otro. Para finalizar la jornada, se realizó la entrega de los certificados por parte del SJR acreditando la participación de la población acompañada en las actividades formativas y como cierre se hizo la lectura de un manifiesto conjunto de compromiso para promover una convivencia pacífica.

Nos comprometemos como familias y personas a inculcar en nuestras vidas valores de respeto, tolerancia, inclusión y diálogo en medio de la diferencia.

Dispondremos nuestros pensamientos en lograr procesos de reconciliación con nosotros mismos y con el otro para la construcción de la paz; reflexionando antes de hablar y dando todo de nosotros para mantener una sana convivencia con nuestros semejantes.

Desde hoy y en adelante la solidaridad será la guía constante en nuestro actuar y lucharemos por alcanzar nuestros sueños y procuraremos ser libres y felices donde estemos, sin olvidar el camino que hemos tenido que recorrer. Aportaremos siempre en los procesos para que todos y todas volvamos a ser hermanos.

Este encuentro ha sido un esfuerzo conjunto y coordinado de los equipos del SJR a lado y lado de la frontera que permitió a las dos comunidades, conformadas en su mayoría por colombianos, reconocerse en cada historia y dar cuenta de las nuevas herramientas que han adquirido para seguir adelante en su proyecto de vida, y sobre todo, permitió vivir la frontera como una posibilidad de encuentro y de relación con el otro, como un espacio para el diálogo intercultural y el intercambio.

 

PROYECTO BINACIONAL SJR LAC

SJR ECUADOR

SJR COLOMBIA

Fuente:  http://sjrlac.org/campaign_detail?TN=PROJECT-20160808044424&L=3

Encuentro Regional de Emergencia y Riesgo 2015

Encuentro Regional de Emergencia y Riesgo 2015

Bogotá, Colombia, 13 de agosto de 2015.

Durante la semana del 3 al 6 de agosto, integrantes del Servicio Jesuita a Refugiados de toda la región de Latinoamérica se reunieron en la ciudad de Pasto- Colombia para llevar acabo el Encuentro Regional de Emergencia y Riesgo.

El propósito de este encuentro fue prepararnos para abordar situaciones del contexto que pueden generar riesgos a la seguridad e integridad,
así como otros aspectos relacionados con la seguridad de las comunidades, por ello, la idea central fue generar capacidades en los miembros de los equipos para poder responder de manera asertiva a las coyunturas que varían en cada uno de los territorios. Así mismo, se buscó promover el intercambio de experiencias en terreno de cada una de las oficinas en campo y con base en ello, construir un protocolo de atención en emergencia que tenga alcance regional.

Este espacio permitió reflexionar como desde nuestra organización llevamos a cabo acciones en el marco de la Acción Humanitaria, entendida no sólo como la provisión de bienes y servicios básicos a la población desplazada y refugiada, sino también las labores de incidencia para la defensa de sus derechos humanos. En este sentido, se evaluó el alcance de nuestras respuestas frente a situaciones de emergencia y emergencias complejas, como también la capacidad para realizar las proyecciones del riesgo a través de la construcción herramientas comunes desde una respuesta coordinada en el SJR.

Durante el encuentro se unificaron criterios y herramientas que pueden ser utilizadas de acuerdo a cada uno de los contextos donde tenemos presencia, para hacer frente a cualquier tipo de eventualidad y poder brindar un mejor acompañamiento a la población en situación de desplazamiento y refugio.

Resaltamos como punto fundamental y transversal de nuestra labor los principios del enfoque de Acción Sin Daño, entendida como la búsqueda pacífica y constructiva de soluciones a cualquier tipo conflicto al que nos veamos enfrentados. Por lo cual, incluimos mínimos éticos en nuestras acciones,tales como el respeto por la dignidad y autonomía de las personas que acompañamos, y su participación en los procesos para lograr una mayor protección de las víctimas.

Finalmente, resaltamos que este encuentro se realizó en una dinámica de trabajo colaborativo, donde la experiencia de terreno de cada uno de los miembros del SJR fue la fuente para avanzar en la construcción de mejores estándares de protección para la población que acompañamos y para nuestros equipos.

Comunicaciones
Oficina Regional SJR LAC 

El año 2014 fue el año de la esperanza: Memoria Regional SJR

Nuestra memoria regional del 2014 recoge las principales acciones emprendidas por el SJR en América latina y el Caribe para acompañar, servir y defender a la población refugiada y desplazada en Colombia, Ecuador, Panamá y Venezuela. Los retos y desafíos que asumimos este año han generado nuevos métodos de intervención y acompañamiento, que trajeron consigo diferentes oportunidades para incidir y contribuir a la reconfiguración de políticas públicas, prácticas de interacción local y soluciones duraderas para las comunidades que acompañamos. Memoria Regional 2014

Es cierto que la posibilidad que brindan las negociaciones en la Habana son un signo de esperanza para las víctimas; sin embargo, “somos conscientes que la sola firma de los acuerdos no será suficiente para lograr la paz duradera y sostenible que necesita Colombia”.

A través de nuestras acciones priorizamos el trabajo con las mujeres, niñas y niños, hombres y adultos mayores que se encuentran principalmente en las fronteras, sin mayor atención de los Estados en los territorios que comparte Colombia con Venezuela, Panamá y Ecuador.  “Durante este año hemos acompañado a un poco más de 20 mil personas, estamos presentes en los lugares más críticos y excluidos por las dinámicas del desarrollo moderno; nuestro reto ha sido acompañar con delicadeza humana a las personas que sufren la violencia. Caminamos junto a los refugiados, desplazados y las comunidades de acogida buscando apoyar en la construcción de una vida digna y más justa”.

Manteniendo durante años nuestra disposición y entrega al servicio de las personas en situación de refugio y desplazamiento, nos permitimos reflejar en el siguiente documento las acciones que han favorecido el bienestar, estabilidad social y económica, apertura a la exigibilidad y pronto acceso de derechos.

En cada apartado de la Memoria Regional 2014, podremos ver el contexto por país, las principales líneas de acción en las que se trabajó y las buenas prácticas que se realizaron durante el año, con diversos grupos poblacionales. Finalmente, resaltamos que cada uno de nuestros equipos contribuye días a día a la construcción de ambientes solidarios, hospitalarios y sobre todo justos para la población que acompañamos.

Para el Servicio Jesuita a Refugiados Latinoamérica y El Caribe, es un gusto poder compartir con ustedes este documento, esperamos que sea de agrado e interés.

Los invitamos a difundir y replicar esta memoria como parte de su compromiso con la población refugiada y desplazada de la región.

Fuente de información: www.sjrlac.org

Memoria Regional 2014

Compartir
Compartir